Argentina: Galfione habla de la situación del sector y de la próxima edición de ProTextil

Luciano Galfione, presidente de la Fundación ProTejer asegura que “no podemos ser competitivos en un país que no es competitivo”. Y explica que la industria textil y de la confección argentina atraviesa una crisis que amenaza con destruir buena parte de su estructura productiva.

Luciano Galfione, presidente de la Fundación ProTejer.

El dirigente empresario detalla que con apenas el 40% de utilización de la capacidad instalada, más de 900 empresas cerradas y la pérdida de más de 25.000 empleos formales, el sector enfrenta una combinación de caída del consumo, aumento de costos y creciente competencia de productos importados.

Luciano Galfione advierte que las consecuencias pueden resultar irreversibles y reclama políticas que permitan recuperar la competitividad. En una entrevista con Comunidad Textil, el dirigente analizó la gravedad de la situación y anticipó los contenidos de la próxima Conferencia ProTextil, que se realizará el jueves 12 de noviembre, con dos grandes debates sobre el futuro de la industria y el modelo de país que necesita la Argentina.

“La industria textil viene atravesando largos años de caída y, en el último tiempo, un estancamiento tremendo que parecería no tener ningún tipo de reversión”, señaló Galfione.

El dirigente identifica dos causas fundamentales. La primera es la pérdida del poder adquisitivo de las familias, cuyos ingresos disponibles se redujeron considerablemente después de afrontar los aumentos de servicios públicos, alimentación, educación y salud. “Una de las primeras cosas que dejamos de consumir cuando no nos va bien son textiles. Podemos seguir usando el buzo del año pasado o las zapatillas rotas”, ejemplificó.

La segunda causa es la política económica y comercial, que, según Galfione, combina una apertura de las importaciones, reducción de aranceles, eliminación de controles y un tipo de cambio que evoluciona por debajo de la inflación.

Mientras tanto, los fabricantes nacionales deben afrontar aumentos de energía, combustibles, logística y financiamiento, sin una reducción equivalente de sus cargas tributarias.

“No es que no sabemos producir o producimos mal. No es que no podemos ser competitivos tecnológicamente. El problema es que no podemos ser competitivos en un país que no es competitivo”, afirmó.

Galfione cuestionó que los indicadores de crecimiento de la economía argentina no se reflejen en una recuperación de la actividad industrial ni del empleo. Considera que las actividades más dinámicas actualmente son aquellas vinculadas con sectores extractivos, cuya capacidad de generación de puestos de trabajo es considerablemente menor.

Su mayor preocupación es que la desaparición de empresas provoque pérdidas que resulten imposibles de recuperar. “Cuando cerramos fábricas de muchos años, perdemos capacidades de producción, pero también capacidades de oficio y conocimiento. Son cosas que después tardan muchísimos años en revertirse, si es que se revierten”, advirtió.

También destacó la elevada informalidad laboral, particularmente en la confección, donde estimó que supera el 70%. Considera indispensable desarrollar mecanismos de incorporación progresiva de esos trabajadores a la economía formal, sin imponer costos que hagan inviable la actividad.

ProTextil 2026: dos grandes debates sobre la industria y el futuro argentino

En este contexto, la Fundación ProTejer prepara una nueva edición de su tradicional Conferencia ProTextil, que se realizará el jueves 12 de noviembre, con una propuesta diferente a la de años anteriores.

“Este año quisimos hacer una ProTextil más acotada, una ProTextil para hablarles a los nuestros. Por eso decidimos no convocar políticos. Básicamente se va a desarrollar sobre dos paneles”, anticipó Galfione. El objetivo será superar los diagnósticos conocidos y promover una discusión sobre las decisiones necesarias para recuperar la producción industrial y el empleo.

El primer panel estará dedicado a la política industrial y la competitividad textil. Reunirá a presidentes de cámaras empresariales, representantes de la industria textil y de la indumentaria y otros referentes de la cadena productiva. La nómina definitiva de participantes todavía se encontraba en elaboración al momento de la entrevista.

“Lo que queremos plantear es cuáles son las cosas que necesita el sector textil para volver a tener ese grado de competitividad que le permita competir de igual a igual, con las condiciones que tenemos hoy”, explicó.

La discusión abordará las medidas necesarias para recuperar mercados, reducir las desventajas estructurales y reactivar el consumo. Galfione considera que muchas de las soluciones dependen de decisiones del Estado, particularmente en materia tributaria, energética, financiera y comercial. También espera que el encuentro contribuya a superar las diferencias entre los distintos eslabones de la cadena.

“En un eventual cambio de política, ¿cómo tiene que actuar el sector? ¿Va a ser protagonista? ¿Vamos a empezar otra vez la puja entre eslabones o vamos a tratar de hacer algo que nos beneficie al conjunto y no volver al sálvese quien pueda?”, planteó.

El segundo panel tendrá una perspectiva mucho más amplia y buscará responder una pregunta fundamental: “¿Qué país queremos?”.

Para este debate, ProTejer está convocando a representantes de diferentes ámbitos de la sociedad: un empresario industrial pyme, la decana de una Facultad de Ciencias Sociales, un representante de la Iglesia vinculado con la Pastoral Social, dirigentes sindicales textiles y un comunicador reconocido en las redes sociales por sus intervenciones sobre la realidad de las pequeñas y medianas empresas.

La propuesta consiste en analizar las consecuencias sociales de la desindustrialización, más allá de las estadísticas económicas, y discutir qué modelo de desarrollo debería construir la Argentina. “La intención es interpelar a la sociedad. Queremos mostrar cuáles son las consecuencias que se viven en distintos ámbitos cuando la Argentina abandona las producciones industriales”, explicó Galfione.

El debate incluirá cuestiones relacionadas con el empleo, la educación, la salud, las jubilaciones, los impuestos y la distribución de los recursos económicos.

Para el dirigente, es necesario discutir la relación entre el precio de los productos, los costos que soportan las empresas y los servicios y derechos sociales que deben financiarse.

“Yo pido fervientemente desde el ámbito empresarial igualdad de condiciones”, sostuvo, al señalar que también deben examinarse las diferencias de tratamiento fiscal entre diversas actividades económicas.

Galfione espera que la participación de empresarios, trabajadores, educadores y representantes de organizaciones sociales permita confrontar distintas experiencias y construir una visión más completa de la realidad.  “Esta es la discusión que tenemos que dar. Es el pacto social: qué queremos y cómo podemos reorganizar lo que tenemos para vivir mejor”, afirmó.

La Conferencia ProTextil 2026 buscará así vincular dos cuestiones inseparables: las condiciones necesarias para recuperar la competitividad de la industria y el papel que debe ocupar la producción nacional en el desarrollo económico y social del país.

“Tenemos que empezar a discutir estos temas ahora y comprometernos a que esto sea un camino, no una discusión de un momento. Porque si esta situación persiste, todos podemos terminar siendo inviables. Ya no estamos hablando solamente de un sector, sino de todo el país”, concluyó Galfione.

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