
México gana valor en el mercado estadounidense de prendas y fortalece su ventaja de nearshoring apoyándose menores tiempos de entrega y las ventajas del USMCA.
El cambio adquiere especial importancia en un mercado estadounidense que durante el primer semestre de 2026 redujo sus importaciones el el sector de textiles y prendas de vestir.
Según datos de la Office of Textiles and Apparel (OTEXA) citados por publicaciones especializadas, las importaciones estadounidenses del sector disminuyeron 5,9% en volumen y 7,12% en valor durante los primeros seis meses del año. En ese contexto de menor demanda, México aparece mejor posicionado para defender valor que para disputar únicamente cantidades.
El dato más significativo es el precio unitario. Durante enero-mayo de 2026, México registró un valor promedio de US$ 4,45 por metro cuadrado equivalente en sus exportaciones de prendas hacia Estados Unidos, el más elevado entre los principales proveedores. Indonesia alcanzó US$ 3,77; Honduras, US$ 3,64; India, US$ 3,41; Vietnam, US$ 3,39 y Bangladesh, US$ 2,99. China, orientada principalmente hacia productos de menor precio y grandes volúmenes, quedó en apenas US$ 1,43.
La ventaja mexicana también está relacionada con la velocidad. Los programas de producción analizados para 2026 muestran plazos de alrededor de 45 días calendario desde México hasta el almacén estadounidense, frente a 99 días desde China, 112 desde Vietnam y 119 desde Pakistán.
México exportó US$ 1.510 millones en prendas durante enero-abril de 2026, apenas 0,4% más que en igual período de 2025. Pero aproximadamente 96% de ese valor tuvo como destino Estados Unidos, confirmando la profunda integración entre ambas industrias.
La estrategia, por lo tanto, parece estar cambiando. México no necesita necesariamente vender más prendas para ganar importancia en el mercado estadounidense, puede hacerlo vendiendo productos de mayor valor, entregándolos más rápidamente y reduciendo los actuales riesgos asociados a las largas cadenas de suministro asiáticas.
El desafío para la industria mexicana será mantener esta ventaja mientras aumenta su dependencia de textiles e insumos provenientes de Asia. China ya se aproxima a Estados Unidos como proveedor de textiles para México, lo que plantea interrogantes sobre las reglas de origen del USMCA.
En un escenario de menor consumo estadounidense, México parece estar transformando la proximidad en una ventaja económica concreta. Por eso busca ofrecer menos volumen, pero mayor valor y capacidad de respuesta.
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Fibre2Fashion / Comunidad Textil
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