Ariel Schale, director Ejecutivo de la Fundación, brindó un amplio informe sobre la crítica situación del sector.

En el marco del foro ProTEXTIL 2018, organizado por la Fundación ProTejer en la ciudad de Buenos Aires el 20 de septiembre, el director Ejecutivo de la Fundación ProTejer, Lic. Ariel Schale, aseguró que “en los primeros siete meses de este año el sector textil registró una caída del nivel de su actividad del 8% respecto al mismo período del año anterior”.

En el encuentro empresario desarrollado en el Hilton Hotel de la ciudad de Buenos Aires, Schale recordó que esta caída de la actividad “se suma a la disminución de la producción del 16,4% registrada 2017, respecto al nivel alcanzado en 2015”. Recordó además que “que en el mismo período el eslabón de la confección registró una disminución del 17,2%”.

En esta línea con esos datos apuntó que “en los primeros ocho meses de este año el uso de la capacidad instalada industrial del sector se ubica en un promedio del 54%, mientras que en 2017 ese registro fue del 61% y en 2016 del 68%”.

El director Ejecutivo de la Fundación ProTejer sostuvo que “en un marco generalizado de destrucción del empleo industrial, que alcanzó a más de 80 mil puestos de trabajo formales entre junio de 2018 y diciembre de 2015, la cadena de valor textil indumentaria perdió 13.000 empleos registrados”.

El economista se refirió a las inversiones en bienes de capital del sector y destacó que las mismas “registraron una caída del 9,3% en 2017 en relación al año anterior y alcanzaron los 306 millones de dólares”. Explicó que la baja más pronunciada en inversión en maquinaria se dio en el eslabón de la confección, que cayó un 26,6% respecto de la registrada en 2016”, remarcó Schale.

En relación a las importaciones de productos de textil e indumentaria, Ariel Schale manifestó que “en 2017 alcanzaron las 264 mil toneladas, lo que implicó un aumento del 8,1% respecto de las importaciones registradas en 2015”.

“Los rubros más dinámicos fueron prendas de vestir, que en ese período aumentaron su ingreso en un 88,2%, confecciones para el hogar, en un 67,7%, y tejidos planos en un 35,5%”, puntualizó el directivo de la Fundación ProTejer.

Schale alertó que “las importaciones totales se incrementaron un 9,9% en toneladas durante los primeros siete meses de este año” y afirmó que “las prendas de vestir mantienen su preminencia en el ritmo importador, con un aumento del 27,4% durante los primeros siete meses de este año respecto al mismo período del año anterior”.

Además, dijo que “la falta de información de la Aduana sobre las importaciones desde marzo último complica esta situación, porque no sabemos con certeza qué productos se importan, quiénes realizan esas importaciones y si las mismas tienen algún sistema de protección por parte de los países de donde provienen”.

Una Encuesta de Expectativas para el segundo semestre de 2018 realizada entre 120 integrantes de la Fundación ProTejer, según Schale, arrojó como resultados que “se espera una caída de las ventas de 27,2%, una disminución de la rentabilidad del 24,1% y un retraso en los pagos de los clientes del 18,7%”.

“La competencia de productos extranjeros será del 8,3%, la evasión en la competencia será del 3,9%, las dificultades en la obtención de financiamiento serán del 3,1%, la escasez del personal calificado alcanzará el 3,7% y las dificultades para importar insumos, equipos y repuestos será del 1,3%”, añadió.

Julieta Loustau, economista Jefe de la Fundación ProTejer.

Schale aclaró que “el aumento del tipo de cambio abre expectativas positivas para el sector para lo que resta del año, pero este rasgo positivo debe tener el apoyo del Estado”.

Por su parte, Julieta Loustau, economista Jefe de la Fundación ProTejer, se refirió al desarrollo futuro de la industria textil mundial y destacó que “Asia, y en especial China, que fueron los grandes beneficiarios en este proceso en los últimos años, comenzarán a perder preponderancia”.

Loustau manifestó que “la nueva revolución industrial planteada por el advenimiento de la industria 4.0 le otorga al sector textil nacional un renovado fundamento para su despliegue y fortalecimiento”.

La economista de la Fundación ProTejer explicó que “en el marco de la Revolución 4.0 la existencia de plataformas productivas cercanas a los mercados de consumo se instala como un factor competitivo clave”.
“La posibilidad de contar con información instantánea para satisfacer la demanda de los consumidores provocará un impacto de transformación en las cadenas de abastecimiento, que estarán orientadas a la rápida respuesta de provisión”, recalcó Loustau.

“Este desarrollo hará posible que las industrias locales recuperen gran parte de su caudal de trabajo, dado que la cercanía de los medios de producción y de abastecimiento de insumos y la necesidad de dar una rápida respuesta a las nuevas necesidades de los consumidores será clave”, agregó.

En este contexto de oportunidades, según la especialista del sector textil, “la Fundación ProTejer entiende que es el momento para fortalecer el eslabón de la confección mediante la creación de Parques Industriales de la Confección”.

“Así podremos contar con procesos y procedimientos industriales que permitan generar los niveles de productividad y de competitividad que necesita el mercado y un nuevo marco normativo que fomente la generación de puestos de trabajo, lo que habilitará la formalización de miles de empleos”, manifestó por último Lousteau.
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ProTejer / Comunidad Textil

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